miércoles, 25 de abril de 2007

Guatemala-Honduras-Nicaragua 750 millas

Martes 24 de abril de 2007

Back Packers se llama el Hotel donde pare en mi estadia en Rio Dulce.

El lugar es un centro de viajeros, que llegan de todo el mundo, ya que el rio esta ubicado en el punto medio de Guatemala, sobre la frontera con Belize.

El hotel forma parte del mantenimiento de dos orfanatos, uno ubicado a 20 minutos en lancha sobre el Rio Dulce y el otro en la ciudad de Guatemala.

La dueña es una señora llamada Angelina, guatemalteca de unos 60 años y unos tantos retoques en la cara. No es muy simpatica, pero lleva adelante el crecimiento de 250 niños.

Conoci y comparti con gente de todo el mundo, polacos, alemanes, americanos, turcos, israelitas, canadienses, australianos...

El pueblo esta solo cruzando el gran puente, donde cada noche era una fiesta, con musica a volumenes poderosos capaces de ser escuchada a kilometros. Mucha gente recorre las calles durante el dia, porque a los costados de la ruta principal, se encuentran infinidades de puestos callejeros, que venden desde frutas, hasta celulares, ropa y cualquier cosa que uno busque.

Una feria esta armada a la orilla del rio, con infinidad de puestos de comida y bebida, con autos chocadores, vuelta al mundo y varias diversiones mas, todas, con mas años encima que la ciudad misma.

Cada noche cruzamos el puente en busca de la aventura de conocer mas gente y su cultura.

Una mañana con Josh, mi americano amigo y viajero, nos alquilamos una canoa a remo, kaiuko como le dicen aca, y nos fuimos rio arriba con la intencion de salir al oceano. La distancia desde nuestro hotel al mar es de 50 kilometros.

Salimos como a las 9 de la mañana y ya por las 4 de la tarde, con viento en contra decidimos abortar la locura luego de 15 kilometros recorridos. La lucha con la naturaleza fue imposible. Luego nos enteramos, que para cruzar el rio sin viento, teniamos que haber salido alrededor de las 4 am. Como resultado nos llevamos un impresionante y nada feliz tostado en la piel, un rojo fuego incandescente que hacia sentir en la piel el sol mismo.

Dia posterior a la travesia, no pude hacer mas que refugiarme en la sombra durante la hora del sol y de la luna. Casi ni vi la luz del dia, apenas pude moverme sin sentir dolor.

Un poco recuperado y dos dias despues, cargue mis cosas en la moto y sali rumbo a Honduras.

En 3 horas estaba en la frontera, obviamente la burocracia que hay en estos puntos limitrofes es increible, ya siento un dolor terrible en mis partes intimas cada vez que tengo que cambiar de pais.

Como no llevaba dinero conmigo, porque via telefono me habian indicado que podia pagar las tasas de aduana con tarjeta de credito, me presente a hacer mi chequeo. Lo cual me fue negado, por no llevar dinero en efectivo. Que felicidad senti en ese momento, no se dan una idea. Puta madre.

Asi que deje la moto parqueada en frente de la casa de madera en ruinas que cumple funcion de aduana y me pare en la carretera, esperando que alguien me levante camino a Honduras, para poder llegar a algun Banco en Copan, el primer pueblo del pais, donde habia un cajero automatico. Un hombre de unos 55 años, me levanto en su Chevy Cavalier modelo 92, y me llevo 10 kilometros por Honduras. Amablemente se metio en el pueblo y me dejo frente al Banco.

Saque dinero, busque la parada de los buses que iban a la frontera y sali rumbo hacia mi moto.

Los agentes de aduana se comportaron muy bien conmigo, con mucha paciencia y tratando de ser amables en todo momento. Asi, que pague lo que debia, me subi a mi moto y atravese medio Honduras hasta las 5 de la tarde, llegue a la ciudad de Comayagua, ahí consegui un hotel algo destruido y mal atendido, y dormi muy mal toda la noche, ya que el muy comodo empleado nocturno se le ocurrio ver television con sus amigos toda la noche a 3 metros de mi cuarto.

A las 9 am sali de la ciudad hacia la frontera con Nicaragua, previo paso por el banco para sacar mas dinero para que no me volviera a suceder lo mismo que el dia anterior.

Pero me lleve la gran novedad que en esta parte del pais, todos los cajeros funcionan con tarjeta Visa y como la mia es Mastercard no pude sacar ni un solo Lempira.

Asi que me recorri todos los bancos de Choluteca y no tuve suerte alguna. Pare en una gasolinera que tenia cajero y tampoco. Pero aca encontre la solucion.

El dueño, un hombre gordo y vizco, de buen carácter, me subio a su camioneta y me llevo a la Farmacia La Salud Primero, cuya dueña es una amiga de la infancia. En este lugar trabajan con el sistema de pago con tarjetas, por lo cual, pase mi tarjeta como si estuviera haciendo un pago y me dieron el dinero en efectivo. Asunto solucionado.

De nuevo en la ruta, llegue a la frontera con Nicaragua, por el paso La Fraternidad.

La espera vuelve a mostrarme lo poco paciente que soy para ciertas cosas y para todo en general. Tramites de todos los gustos y colores, fotocopias de todo papel que viaja conmigo y listo. Luego de tener 1500 chicos encima pidiendome plata, pude salir hacia la Capital Managua.

Desde mi salida de Rio Dulce a Managua recorri una cantidad de 750 millas.

Pare en un pueblo que se llama Tipitapa, queda unas 15 millas antes de Managua. Ya que por aca hay una carretera que me lleva directo a Peñas Blancas, frontera con Costa Rica.

Ya con el sol durmiendo, entre en desesperacion al tratar de encontrar un pueblo que me regale algo de seguridad para pasar la noche. Al no encontrar uno, decidi parar en el primero que cruzara, ya que la noche me estaba agarrando. Una vez en este pueblo, di vueltas por todos lados, tratando de conseguir un lugar para quedarme. Pero todo, absolutamente todo por esta zona es muy peligroso, se ve asi y se siente asi. Asi que no me quedo otra que volver a meterme en un Hotel Alojamiento, Hotel de Paso o Auto Hotel, depende en que pais uno este para llamarlo de determinada forma, pero todos sabemos que funcion se cumple en este tipo de lugares.

Mi moto y yo, romance asegurado.

Al entrar a la habitacion, solo vi que la cama era comoda, decidi quedarme sin dar mas vueltas. Pero si de algo estoy seguro es que nunca jamas en mi vida, y en las proximas vidas que tenga, jamas vendria a este lugar a intimar con alguien. No me gusta ser ordinario, pero aca uno no entra en accion ni escuchando el himno armenio. Las paredes entre cuarto y cuarto, en la escuadra con el techo tienen una separacion de 20 centimetros, o sea que uno escucha hasta el galopar de las cucarachas del cuarto arrimado ni hablar del griterio no tan tierno de las parejas amantes.

Encontre algunas cucarachas que creo necesitaban collar y correa, y uno las podria sacar a pasear cualquier domingo por cualquier plaza de pueblo y sentirse orgulloso.

Lo bueno es que estoy comodo, pude escribir esto y ver peliculas ya que desde las 7 pm me acoste a relajarme del viaje de estos dias y del viaje de los dias proximos.

Quiero destacar algo, tanto de Honduras como de Nicaragua. Las carreteras estan en perfecto estado, me quede asombrado por lo parejas y bien asfaltadas que se encuentran.
Amplias, lisas y bien señalizadas. Me dio mucho gusto correr por estas tierras.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pepo:
Solo queria dejarte mis saludos.

Un fuerte Abrazo.
Pablito.-

Anónimo dijo...

Dale pepo, coraje que ya estas ahi!!!!!!!

nico, denis y sofi

Anónimo dijo...

Sebastian,
que bueno saber que te encuentras bien. Ya estabamos preocupados por falta de noticias. Bueno, cuidate, y sigue el camino...Ya estas cerca de la recta final. COSTA RICA!!!!
Aqui todo esta bien,
Un gran abrazo,
Paulo y Aleida.

Anónimo dijo...

Pepis, te mandamos Paz e Igna un abrazo gigante y te seguimos desde Mardel, (no hay mucho para hacer este fin de semana aca) estamos leyendo varios dias del viaje, mucha suerte y segui pal frenchi, PD. Cuando veniamos el sabado para aca encontramos un grupo de motoqueros, 20 aprox todos con harley uno atras de otro espectacular, te buscamos a ver si estabas camuflado con alguno, pero bue la verdad que despues de mirarlos unos kilometros a la par caimos nuevamente en que lo que estas haciendo es IMPRESIONANTE !!!!!!!. Muchos besos Igna y Pachu